Hacé Feliz a un Pequeño Músico
La idea es juntar fondos entre todos para que podamos comprarle su primer instrumento musical a chicos de las orquestas de Retiro y de San Isidro.
La idea es juntar plata durante 3 meses, desde el Día de la Bandera hasta el Día de la Primavera. De acuerdo a lo que juntemos vamos a conversar con los referentes de ambas orquestas para ver qué es preferible -comprar varios instrumentos baratos o menos pero de los más caros y por lo tanto más inaccesibles-.
Cada uno de ustedes figurará en un listado en el Blog que voy a actualizar permanentemente. El importe mínimo es de 20 pesos. Así, entre todos, vamos a ir viendo cuánto juntamos.
La idea es que cada uno de ustedes puedan sumar amigos y amigos de sus amigos.
Para ir ajustando más detalles pueden escribirme a mensajesdeana-futuro en yahoo.com.
sábado, 20 de junio de 2009
Cecilia {flautista}
...nadie le regaló a Cecilia una flauta, con lo que su práctica se reducía a tocar durante los ensayos de la orquesta oficial o en el Conservatorio Manuel de Falla, donde estudia para el profesorado. Ella y su familia estuvieron ahorrando todo un año, peso sobre peso, para comprar una flauta travesera de primer orden.
Cecilia la compró usada y recuerda que viajó abrazada a ella en el colectivo, llorando de felicidad, y que al llegar a su casa vaciló en ponerse a tocar, y que en una brevísima ceremonia la extrajo de su estuche y comenzó a probarla. Estuvo tocando toda la tarde y toda la noche. No podía dejar de tocar. Tocó hasta el día siguiente. "La música cambia a las personas -me dice-. Los padres valorizan más a sus hijos. La música cambió mi vida. Y Claudio Espector fue la persona que nos dio esa oportunidad."
La Orquesta-Escuela de San Isidro

Extractado de "Una Orquesta rescata pibes en riesgo de calle", de Yéssica deSanto, publicada en Crítica Digital.
Suena La Orquesta-Escuela de San Isidro. Silencio rotundo en la sala para escuchar a sus integrantes, pibes de entre seis y veinte años, habitantes del Bajo Boulogne y alrededores que meten pasión a cada soplido, punteo o golpe en sus instrumentos. El proyecto es parte de un programa llamado “Orquesta- Escuela”, del Ministerio de Educación de la Provincia de Buenos Aires, y participan setenta chicos que tocan instrumentos de lo más variados: violines, violonchelos, oboes, flautas, violas, clarinetes, contrabajos y elementos de percusión.
Del galpón a la escuela. La banda se formó en octubre de 2005 en torno a la Casa del Joven en el Bajo Boulogne, donde recurren muchos pibes con situaciones de vida difíciles: problemas de drogadicción, robos y violencia familiar. La idea fue de Marta Sfrizzo, actual directora de la Escuela-Orquesta. Al principio eran apenas 25 pibes; ahora ya son noventa, de los cuales setenta forman la orquesta y 24 ya comenzaron a estudiar en el conservatorio. “La música les da otro horizontes”, asegura Marta.

En un comienzo, la Orquesta-Escuela funcionaba en un galpón donde las astas de los violines se golpeaban entre sí porque no había espacio, hasta que pudieron mudarse a la Escuela Nº 17: ahí los chicos no sólo aprenden música, además muchos desayunan, meriendan y aprenden a vivir. Para formarla no hizo falta casting alguno, fueron los mismos chicos los que se acercaron apenas escucharon las primeras melodías. Sin embargo, todos los profesores coinciden en que el comienzo no fue fácil, “muchos de los chicos no sabían lo que era una orquesta o cómo se tocaba un instrumento, sólo conocían la cumbia o el rap. Además, les daba verguenza que sus amigos se enteraran que tocaban en la orquesta; ahora, en cambio, lo llevan con orgullo”, dice Pablo Clariá, coordinador y director suplente.
“El profe” de contrabajo, Gerardo Taglione, señala que aunque fue difícil integrarlos el proyecto los ayudó. “Si uno volviera cuatro años atrás, los chicos caminaban distinto, no sonreían. Ahora se los ve felices, la música es sanadora. Cuando tu vida no tiene muchas cosas lindas, escuchar una melodía ayuda mucho. Además, algunos de los chicos no están acostumbrados a recibir el cariño y atención que encuentran en la orquesta y que los rescata de la delincuencia. Quizá la solución a la inseguridad no sean más policías, sino más gente con ganas de ayudar a realizar estos proyectos”, afirma.
La Orquesta-Escuela necesita más instrumentos, porque no alcanzan para todos.
La orquesta de Retiro

Extractado de la nota de Alfredo Leuco "Música contra la injusticia".
Sara es una genia que no sale por la tele. Porque ademas de la flauta traversa, estudia danza y coro en el Conservatorio. Le prendió el bichito del arte. Sus hermanos Brian de 6 y Anahí de 11 años tocan el violín en la orquesta. Allí parece que se puede. Esa Bandera Argentina que flamea los cobija a todos. En silencio, a pulmón y con una vocación solidaria poderosa, funciona este programa que dirige Claudio Espector que es un pianista de nota y- además- el director del Conservatorio Manuel de Falla. Hoy funcionan 14 orquestas en barrios humildes de esta ciudad. Son 1.200 chicos que ensayan en las escuelas. Ya tocaron en el Colón, en el Coliseo, el San Martín y otros teatros impresionantes. Actuaron con La Bersuit, fueron teloneros de los Fabulosos Cadillac, de León Giecco y este año van a abrir el festival de tango y el de jazz. Hay 1.200 chicos de barrios muy humildes que hoy comenzaron las clases formales y que, ademas, disfrutan la vida cuando acarician sus violines o contrabajos. Aprenden a convivir, a escuchar e interactuar con el otro. Algunos concretaran sus sueños de concertista y otros habrán forjado una personalidad que les va a permitir salir sanos y salvos frente a las malditas tentaciones de la droga y el delito. Son argentinos que hacen patria. El otro día tocaron para homenajear a una vecina que cumplió 105 años. Todo el barrio los aplaudió y sus padres desbordaron de orgullo. Allí el paco pierde por paliza contra la vida y el futuro. Sara es brillante pero aún no tiene conciencia del bien que se hace a si misma y a todos nosotros. Cierra sus ojitos negros y tiernos mientras le saca a su flauta traversa los acordes de “La primavera” de Vivaldi. Cada vez que Sara toca su flauta traversa algo raro pasa en la villa 31: aparece un sol distinto que alumbra la esperanza.miércoles, 17 de junio de 2009
Felicidad y Secretos {Miguel, trompetista}
En una nota sobre la Orquesta de Retiro publicada por Crítica Digital del 29 de septiembre de 2008 -y que no puedo volver a encotrar para linkearla- podemos conocer a Miguel, de 11 años, que toca la trompeta en esa orquesta. Copio un párrafo que me conmueve:
Con el pelo lacio bailando en los hombros, Miguel dice que él tiene dos hermanos; uno de ellos es el que cumple años. Vive en una casa de cartón y todas las tardes, después de la escuela, sale con su mamá a trabajar. Cartonea en las veredas prósperas de la avenida Figueroa Alcorta, donde los porteros que ganó con su sonrisa de publicidad lo esperan con papeles, cartones, un pedazo de torta.
–¿Qué es la orquesta para vos?
–Felicidad y secretos, dice Miguel y sale corriendo al ensayo.