
Extractado de "Una Orquesta rescata pibes en riesgo de calle", de Yéssica deSanto, publicada en Crítica Digital.
Suena La Orquesta-Escuela de San Isidro. Silencio rotundo en la sala para escuchar a sus integrantes, pibes de entre seis y veinte años, habitantes del Bajo Boulogne y alrededores que meten pasión a cada soplido, punteo o golpe en sus instrumentos. El proyecto es parte de un programa llamado “Orquesta- Escuela”, del Ministerio de Educación de la Provincia de Buenos Aires, y participan setenta chicos que tocan instrumentos de lo más variados: violines, violonchelos, oboes, flautas, violas, clarinetes, contrabajos y elementos de percusión.
Del galpón a la escuela. La banda se formó en octubre de 2005 en torno a la Casa del Joven en el Bajo Boulogne, donde recurren muchos pibes con situaciones de vida difíciles: problemas de drogadicción, robos y violencia familiar. La idea fue de Marta Sfrizzo, actual directora de la Escuela-Orquesta. Al principio eran apenas 25 pibes; ahora ya son noventa, de los cuales setenta forman la orquesta y 24 ya comenzaron a estudiar en el conservatorio. “La música les da otro horizontes”, asegura Marta.

En un comienzo, la Orquesta-Escuela funcionaba en un galpón donde las astas de los violines se golpeaban entre sí porque no había espacio, hasta que pudieron mudarse a la Escuela Nº 17: ahí los chicos no sólo aprenden música, además muchos desayunan, meriendan y aprenden a vivir. Para formarla no hizo falta casting alguno, fueron los mismos chicos los que se acercaron apenas escucharon las primeras melodías. Sin embargo, todos los profesores coinciden en que el comienzo no fue fácil, “muchos de los chicos no sabían lo que era una orquesta o cómo se tocaba un instrumento, sólo conocían la cumbia o el rap. Además, les daba verguenza que sus amigos se enteraran que tocaban en la orquesta; ahora, en cambio, lo llevan con orgullo”, dice Pablo Clariá, coordinador y director suplente.
“El profe” de contrabajo, Gerardo Taglione, señala que aunque fue difícil integrarlos el proyecto los ayudó. “Si uno volviera cuatro años atrás, los chicos caminaban distinto, no sonreían. Ahora se los ve felices, la música es sanadora. Cuando tu vida no tiene muchas cosas lindas, escuchar una melodía ayuda mucho. Además, algunos de los chicos no están acostumbrados a recibir el cariño y atención que encuentran en la orquesta y que los rescata de la delincuencia. Quizá la solución a la inseguridad no sean más policías, sino más gente con ganas de ayudar a realizar estos proyectos”, afirma.
La Orquesta-Escuela necesita más instrumentos, porque no alcanzan para todos.
3 comentarios:
Gracias por el apoyo que les estan dando
a estos chicos futuros-musicos
Martha Sfriso no es lo que parece... utiliza la orquesta y las ilusiones de los chicos para acomodarse políticamente, ella y el inútil de su hijo Sergio Sfriso, que trabaja en el Conservatorio Juan José Castro arruinando muchas materias importantes y destruyendo la carrera de Dirección Coral... INFÓRMESE, no sea ingenuo!
anonimo, asi debes ser tu comenterio por lo cobarde y descarado. seguramnte sos un inutil resentido con la falta del tAlento y el compromiso necesario para destacarte en algo. OJALA SE TE CAIGA UN DEDO OR La injuria que acabas de cometer, personalmente conzco a esta gente y por participacion tambien, TRABAJAN AD HONOREM O DONANDO SUS SUELDOS QUE VIENEN DEL ESTADO PARA QUE EL FUNCIONAMIENTO DE ESTA INSTITUCION SEA POSIBLE, HACIENDOLO ADEMAS EN ZONAS INSEGURAS Y DE DIFICIL ACCESO. el dia que un don nadie como vos haga algo que se destaque no dejes de sorprendernos, saludos.
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